Los actos conmemorativos de la Fiesta Nacional han regresado este año al paseo de La Castellana, en Madrid, con un desfile militar en el que hay prácticamente la mitad de los soldados que en 2019: desde las 10.30 están desfilando 2.656 militares, frente a los 4.200 de hace dos años, además de 115 vehículos (150 hace dos años) y 68 aeronaves, entre aviones y helicópteros (76 entonces). El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido abucheado a su llegada al desfile. También ha habido algunos gritos aislados que pedían su dimisión. Los abucheos contra Sánchez son habituales en el desfile militar del 12 de octubre. Ya pasó en 2019 y 2018 y lo mismo le ocurrió al socialista José Luis Rodríguez Zapatero durante su mandato (2004-2011). Tras el desfile, los Reyes ofrecerán una recepción en el Palacio Real, aunque se ha suprimido la tradicional copa de vino y se ha recortado sobremanera el número de invitados —que en 2019 superó los 1.500— debido a las restricciones impuestas por la pandemia. Sánchez ha escrito en Twitter: “Este 12 de octubre reivindiquemos lo que nos une, lo que nos engrandece como sociedad, lo que hace de España un país acogedor, abierto, diverso. Celebremos nuestro compromiso, la solidaridad, la cooperación, el multilateralismo”.